Infiltraciones Articulares

La infiltración consiste en la inyección, intrarticular o en elementos no articulares, de sustancias con efecto antiainflamatorio y analgésico (corticoides) que tratan de alcanzar efectos perecederos o definitivos en la mejoría de procesos que afectan al aparato locomotor.

Se realizan con frecuencia en las articulaciones como el tobillo, codo, cadera, rodilla, hombro, columna y muñeca.Incluso las pequeñas articulaciones de las manos y los pies se pueden beneficiar de estas inyecciones.Incluyen un medicamento con esteroides y un anestésico local.

En muchos casos, la infiltración puede ser administrada en el estudio del médico tratante.Sin embargo, el número de inyecciones que puede recibir en un año es limitado debido a los efectos secundarios de la droga.

 Indicaciones Generales

  1.  Patología inflamatoria monofocal u oligofocal articular o de tejidos blandos.
  2. Patología inflamatoria polifocal,
  3. Insuficiencia del tratamiento farmacológico y/o rehabilitador.
  4. Cuando estén contraindicados otros tratamientos.

 Contraindicaciones

  1. Ausencia de diagnóstico preciso.
  2. Trastornos de la coagulación.
  3. Presencia de infección intraarticular
  4. Infiltraciones previas repetidas ineficaces.
  5. Reacción adversa medicamentosa en infiltración previa.
  6. Poliartritis crónica, como la artritis reumatoide con múltiples articulaciones activamente inflamadas.

¿Cuántas infiltraciones se pueden realizar?

 Las pautas de utilización, relativamente arbitrarias, recomiendan:

  1. Espaciar las infiltraciones entre 7 días y 1 mes.
  2. No infiltrar una misma articulación más de 4 veces al año, ni más de 2 consecutivas si son ineficaces.
  3. No infiltra más de 3 articulaciones en una misma sesión.
  4. Mantener la articulación infiltrada en reposo 24-48 horas.
  5. No administrar en patologías acompañantes que puedan agravarse (p.e: diabetes).

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